A través de un comunicado difundido en redes sociales, los jugadores manifestaron su “profunda preocupación” por el incumplimiento de las obligaciones salariales y advirtieron que el problema no es nuevo, sino que se arrastra desde la temporada pasada.
El documento también cuestiona con dureza a la conducción del club. Los futbolistas señalaron que mantuvieron numerosas reuniones con los dirigentes, pero aseguran que nunca obtuvieron soluciones concretas.
Además, remarcaron que la incertidumbre económica afecta directamente a sus familias, ya que la mayoría vive exclusivamente de su salario como futbolista.
Pese al conflicto, aseguraron que durante todo este tiempo continuaron entrenándose, compitiendo y representando al club “con el máximo profesionalismo y compromiso”, aunque afirmaron que la situación llegó a un límite.
Finalmente, los jugadores pidieron que el conflicto encuentre una pronta solución y reclamaron que se respeten las condiciones laborales mínimas.