Este 27 de junio, fue instituido por ley hace más de una década y es considerado un feriado para quienes trabajan en la administración pública nacional y en funciones estatales.
La elección del 27 de junio se debe a que, en esa fecha, en 1978, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó convenios y recomendaciones que garantizan a las y los empleadas/os estatales de todo el mundo el derecho a sindicalizarse y negociar colectivamente.
En Argentina esta fecha recién fue reconocida en el año 2013 a partir de la propuesta elevada al Congreso por el Secretario General de ATE con mandato cumplido y por entonces diputado nacional, Víctor De Gennaro.
Las incorporaciones de estas normativas de negociación colectiva impulsarían el rol del Sindicato en la defensa por los derechos de las y los trabajadores del sector público frente a los actos de discriminación por parte de los empleadores, habilitando las negociaciones laborales y los espacios para la resolución de conflictos. Lo cual significó un proceso de revalorización del rol estatal como pieza clave para el sostenimiento de las políticas públicas en respuesta a las necesidades de la comunidad.
Así, las y los estatales no solo ejercen un empleo, sino que cada trabajador y trabajadora dentro del Estado contribuye a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.