El Senado de Salta y la Secretaría de Recursos Hídricos repasaron los principales puntos críticos de la provincia de cara a la próxima temporada de lluvias. El relevamiento incluyó ríos, quebradas, defensas, canales y sectores próximos a rutas nacionales donde se advierte la necesidad de avanzar con obras preventivas.
Los sectores críticos
- En La Poma se pidió encauzar el río Potreros, que lleva tres años sin intervenciones y cuyos desbordes amenazan tierras productivas.
- En Urundel se alertó por cárcavas activas próximas a zonas habitadas, mientras que en Vaqueros se reclamaron tareas de canalización y mayor control sobre la extracción de áridos.
En los Valles Calchaquíes.
- En San Carlos se advirtió sobre la acumulación de sedimentos en el dique La Dársena y la necesidad de despejar quebradas sobre la Ruta Nacional 40.
- En Cachi se solicitaron defensas sobre el río Calchaquí y en Molinos se remarcó una situación especialmente vulnerable: el casco urbano se encuentra aproximadamente un metro por debajo del nivel del cauce.
Área metropolitana y este provincial.
- En General Güemes se señaló el desvío de brazos del río Mojotoro en Sauzalito, que ya provocó anegamientos sobre la Ruta Nacional 34.
- También se advirtió por el vertido de escombros en el río Arenales, a la altura de Villa Lavalle.
- En Anta, los pedidos apuntaron a defensas sobre los ríos Dorado y Del Valle por el riesgo de afectar la Ruta Nacional 16.
- Otros sectores bajo análisis son La Silleta, Quebrada del Toro y Rosario de Lerma. Allí se mencionaron trabajos paralizados en el arroyo Los Nogales, la necesidad de defensas contra aludes en parajes cercanos a la Ruta Nacional 51 y tareas de mantenimiento en canales y arroyos que pueden impactar sobre la Ruta Nacional 68.
Como se dividirá el trabajo
El esquema preventivo se divide entre los municipios y la Provincia. Los gobiernos locales deben encargarse de la limpieza y desmalezado de canales pluviales urbanos, mientras que Recursos Hídricos concentra maquinaria en obras de mayor escala, como encauzamientos, defensas de márgenes y despeje de ríos y arroyos.
Se remarcó que la geografía salteña, con cuencas de montaña y escurrimientos rápidos hacia zonas bajas, obliga a reforzar la prevención antes de episodios de lluvias intensas.