Los propósitos de la Asociación fueron sumar los esfuerzos individuales de cada integrante del gremio tendientes a la defensa de los intereses comunes del sector; la posibilidad de peticionar ante las autoridades, estrechar lazos con otros sectores comerciales y posicionar al comercio ferretero para atender con eficacia y calidad al amplio espectro consumidor.
Las ferreterías funcionan como centros de provisión de materiales: herramientas, pinturas, productos eléctricos, artículos de plomería, fumigación y elementos para higiene. Los ferreteros suelen ser asesores clave, siempre dispuestos: orientan sobre usos, medidas de seguridad y soluciones concretas ante urgencias domésticas. En la Argentina estos comercios están presentes en casi todas las ciudades y muchos pueblos del interior.
Más allá del día, las ferreterías son microemprendimientos clave para la economía barrial: generan trabajo, sostienen redes de proveedores y ofrecen soluciones inmediatas a vecinos. Su presencia facilita proyectos domésticos y mantiene el comercio de cercanía. Celebrar el Día del Ferretero también es reconocer ese entramado productivo que articula comunidades y oficios, con tradición.