Suele considerarse que la idea de higiene consiste simplemente en el aseo del cuerpo, sin embargo, abarca también la limpieza de los hogares y sus alrededores, de los sitios laborales, la higiene de los alimentos, etc.
Según datos de UNICEF, lavarse las manos con jabón puede reducir la incidencia de infecciones respiratorias en un 23%, como la neumonía, que es la primera causa de muerte de niños menores de cinco años y que mata cada año a 1,8 millones de chicos. Cabe destacar que más de 5 mil niños menores de cinco años mueren diariamente en el mundo como resultado de las enfermedades diarreicas, debidas en parte al agua contaminada, a la carencia de instalaciones de saneamiento básico y a prácticas higiénicas deficientes.
La higiene de los alimentos es otro de los puntos a tener en cuenta. Frutas y verduras crudas deben lavarse cuidadosamente con agua potable, y el lavado de manos antes y después de manipularlas debe ser constante para evitar la propagación de gérmenes.
Consejos de higiene en general
- Lavado de manos frecuente: Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente antes de comer, después de usar el baño y al llegar a casa.
- Higiene alimentaria: Asegurarse de lavar bien los alimentos, especialmente frutas y verduras, antes de consumirlos. Cocinar los alimentos a la temperatura adecuada para eliminar bacterias dañinas.
- Cuidado de la higiene personal: Llevar una rutina diaria de aseo personal, incluyendo el cepillado de dientes, el baño regular y el corte de uñas.
- Limpieza y desinfección del hogar: Mantener el entorno limpio, prestando especial atención a las superficies que tienen contacto con frecuencia, como manijas de puertas e interruptores de luz.
- Higiene respiratoria: Cubrir la boca y nariz con el codo o con un pañuelo al toser o estornudar, lavarse las manos inmediatamente después.