La ilusión de los hinchas comenzó a vivirse desde la tarde del martes, cuando el plantel arribó a la provincia. Cientos de fanáticos se acercaron hasta la puerta del hotel Sheraton para darle la bienvenida a los jugadores, en una verdadera fiesta azul y oro.
Con banderas, camisetas y celulares en alto, los simpatizantes esperaron durante horas la llegada de la delegación. El momento más esperado llegó cuando varios futbolistas descendieron del colectivo y, antes de ingresar al hotel, se acercaron a la gente para sacarse fotos, firmar autógrafos y estampar sus firmas en camisetas y otros recuerdos que los hinchas llevaron especialmente para la ocasión.
Niños, jóvenes y familias enteras aprovecharon cada segundo para saludar a sus ídolos, en una muestra del fervor que Boca despierta en Salta cada vez que visita la provincia.
Tras el cálido recibimiento, el plantel quedó concentrado en el hotel Sheraton, donde permanecerá hasta el partido de este miércoles.