El primer gol llegó a los siete minutos: presión de Rayan sobre McKenna, pelota perdida en el área chica y Vinicius Jr. sin arquero para empujar al arco vacío. El patrón se repitió en el minuto 21, cuando Hendry dejó escapar un pase hacia atrás por debajo de la suela, pero esa anotación fue anulada por el árbitro mexicano César Ramos tras una falta del propio delantero sobre el defensor escocés.
El segundo tanto de Vinicius Jr. llegó antes del descanso, en el minuto 47, tras un centro de Bruno Guimarães que Gunn calculó mal y el extremo brasileño empujó de cabeza.
Matheus Cunha selló el 3-0 en el minuto 59 con una jugada colectiva de categoría: pase filtrado de Casemiro, desborde de Guimarães ante dos rivales y toque preciso para que el delantero empujara al fondo.
El momento de mayor carga emotiva del partido llegó en el minuto 75: Neymar ingresó en lugar de Cunha y el Hard Rock Stadium estalló en una ovación. El delantero del Santos volvió a vestir la camiseta de Brasil después de más de 1.000 días de ausencia, la última vez ante Uruguay por las Eliminatorias Sudamericanas, cuando sufrió la lesión más grave de su carrera.
