El origen de las festividades conmemora los terremotos de 1692 en Esteco y el milagro atribuido al cese de los sismos tras sacar las imágenes en procesión.
Reúne a más de 850.000 fieles y peregrinos que llegan a pie desde distintos puntos de la provincia.
Septiembre es el mes más concurrido por visitantes a la ciudad de Salta debido a la Fiesta del Milagro. Esta celebración está incorporada a nuestra historia de vida, forma parte de la idiosincrasia propia del noroeste. Acá vienen peregrinos desde los cerros, algunos de más de 4000 metros de altura; vienen turistas de todas partes del país y del mundo, participan creyentes, ateos, curiosos. Es la festividad religiosa más grande de Occidente.
Para llegar a la ciudad el 15 de septiembre, fieles desde los más remotos lugares de la puna comienzan su marcha semanas antes. Los peregrinos del pueblo de Nazareno caminan durante diez días, atravesando cerca de cincuenta pueblos; otros llegan desde San Antonio de los Cobres, Cachi, Iruya, caminando 500, 300, 200 kilómetros. Los pobladores los esperan para convidarles agua, comida y darles fuerza para continuar.