El fútbol ecuatoriano escribió en Nueva Jersey una de las páginas más emocionantes de su historia. La selección que dirige Sebastián Beccacece debía ganarle a Alemania para avanzar a los 16avos de final de la Copa del Mundo como uno de los mejores terceros. Y le ganó muy bien por 2 a 1. Con una determinación, una entrega y un fútbol que en los partidos anteriores (derrota sobre la hora ante Costa de Marfil y empate ante Curazao) había exhibido de a cuentagotas.
La tarde neoyorquina empezó de la peor manera posible para Ecuador. A los dos minutos de juego, ya perdía 1 a 0 con un gol de zurda de Leroy Sané en el primer ataque alemán. Parecía liquidado. Pero el equipo de Beccacece remontó la cuesta y a los 9 alcanzó el empate con un derechazo de Nilsson Angulo tras una pelota que Vite le robó a Pavlovic.
En el segundo tiempo, Ecuador redobló esfuerzos en búsqueda del triunfo que le diera la clasificación. Hasta que a los 32 minutos, Kevin Rodríguez peinó un córner desde la derecha, Plata anticipó la salida blanda de Neuer y llegó el gol que todo un país ambicionaba.
