La esposa y los dos hijos del futbolista argentino Lucas Trejo fueron hallados sin vida tras permanecer desaparecidos desde los terremotos que sacudieron a Venezuela el miércoles. La noticia fue confirmada por Edson Tortolero, jugador de otro club venezolano que había participado de las tareas de búsqueda de la familia del defensor cordobés, y luego por el club Deportivo La Guaira mediante un comunicado. Eran buscados desde el derrumbe de un edificio en la zona de Playa Grande.
La primera confirmación llegó a través de una historia de Instagram publicada por Tortolero. “Informamos a toda la gente de Venezuela y Argentina que los cuerpos de los familiares de Lucas Trejo han sido encontrados sin vida”, escribió el futbolista. En el mismo mensaje agradeció el apoyo recibido durante la búsqueda por parte de familiares, pastores, jugadores, civiles, rescatistas, la Federación Venezolana de Fútbol, Inter Miami, representantes de El Salvador y todas las personas que colaboraron.
Continúan las tareas en busca de sobrevivientes
Cuadrillas de rescate locales e internacionales aceleraban las tareas en busca de sobrevivientes entre los escombros en Venezuela, cuatro días después de que dos potentes sismos sacudieran el Estado norteño de La Guaira.
El gobierno elevó a 1.450 el número de fallecimientos por los sismos, con miles de ciudadanos aún desaparecidos. El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Tom Fletcher, había asegurado que más de 50.000 personas están desaparecidas, y advirtió que la cantidad de víctimas mortales “aumentará considerablemente”.
Muchos pobladores criticaron la débil respuesta del gobierno ante la catástrofe, que quedó opacada por los esfuerzos de civiles para rescatar a personas sepultadas bajo edificios derrumbados.
Si bien las tareas de rescate en La Guaira (la localidad más afectada por los terremotos) se mostraban mejor organizadas este domingo, un grupo de vecinos impidió que se llevaran una excavadora, después de que los operadores acudieran, se tomaran fotografías junto a edificios derrumbados e intentaran retirarse sin ayudar.
Aunque la probabilidad de encontrar gente con vida disminuía con cada hora que pasaba, los rescatistas siguieron liberando a sobrevivientes de montañas de escombros, dando a las familias angustiadas motivos para mantener la esperanza. Las agencias de ayuda consideran cruciales las primeras 48 a 72 horas después de un desastre natural para recuperar personas con vida, plazo que puede ampliarse si tienen acceso a comida y agua.
Más de 2.200 rescatistas de todo el mundo habían arribado a Venezuela hasta el sábado, y este domingo seguían llegando más.
Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, separados por apenas 39 segundos, sacudieron el pasado miércoles a Venezuela. A poco de difundirse la noticia, el Servicio Geológico de Estados Unidos ya apuntaba que el país se enfrentaría a un “desastre generalizado”.
El doble temblor tuvo su epicentro en el municipio de Montalbán, Estado de Carabobo, y se sintió con mucha potencia en Caracas, a unos 300 kilómetros. En las horas posteriores se sintieron unas treinta réplicas.