La joven artista Wara Calpanchay, transmitió el sentir de la cultura andina en su presentación en Cosquin. Verla cantar significo no solamente admirar su calidad interpretativa sino también toda la identidad cultural que porta en cada movimiento.
La joven cantante jujeña de 21 años, debutó en el Festival Nacional del Folklore de Cosquín 2026 tras ganar el Pre Cosquín en la categoría solista vocal. Representando a Jujuy en la primera luna del 24 de enero, se presentó en el escenario Atahualpa Yupanqui acompañada por Emiliano Rodríguez, Wayra Vázquez, Paul Morales y Enzo Guarise.
En el comienzo de su participación como ganadora de Precosquin, transmitió las prácticas culturales de la puna: la figura de la vicuña por la lana y la carne buscada por los cazadores. Seguidamente contó un sueño sobre niños, tierra, sueños y cosechas. Violín en mano y grito en la garganta supo conquistar al público coscoino.
Luego con humildad agradeció a sus músicos y comento que “Cosquin es como subir en los cerros en donde uno va a buscar a sus ancestros. Es un lugar de artistas y buscar el espíritu de sus ancestros. Que vivan ellos como Atahualpa y Mercedes. Los invito a cumplir este sueño a participar y cantar”, le dejo un mensaje esperanzador a los niños de las comunidades.
Un cierre a toda fiesta con un “Haynavalito” la llevo a bailar por todo el escenario y el público se levantó de sus sillas para bailar. Luego de la intervención del conductor, se le solicito un tema más para cerrar su inolvidable presentación. Se refirió en ese tramo musical al canto de la tierra: la mazamorra comida milenaria de los Andes. “La mazamorra es el canto de los pobres y leche de las madres de los senos vacíos”, expresa parte de la letra.
Una vez más la cultura profunda de las comunidades, de la puna, de los Andes conquisto al festival dejando en cada uno de los asistentes emoción y orgullo por la historia de los parajes distantes de esta gran Argentina.
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