Las empresas subconcesionarias del transporte metropolitano de la capital, encendieron una fuerte alarma por la situación financiera que atraviesan y anticiparon posibles recortes en el servicio.
A través de un comunicado formal enviado a SAETA, las firmas advirtieron que, ante la falta de pago de certificados, podrían iniciar un proceso de reducción gradual de servicios nocturnos y de fines de semana a partir del 1 de junio.
Según explicaron los operadores, el incumplimiento en los pagos llegó a un punto crítico y afecta directamente la capacidad de funcionamiento del sistema. Aseguran que la deuda complica la compra de combustible, el pago a proveedores y el cumplimiento de compromisos bancarios.
Las empresas remarcaron que desde octubre de 2025 vienen soportando una reducción de kilómetros y que, con el ajuste aplicado en marzo de 2026, la caída acumulada llega al 12%. Esto impactó en los ingresos proyectados y también en el mantenimiento del parque automotor recientemente renovado.