La Policía de Salta apartó preventivamente de sus funciones y puso a disposición de la Justicia a dos efectivos, en el marco de una causa por infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes. La medida es administrativa y busca garantizar una investigación objetiva sobre su presunta vinculación con una organización narcocriminal.
La Dirección General de Drogas Peligrosas, junto con la Fiscalía Penal de Embarcación, realizó 14 allanamientos simultáneos en esa ciudad durante la madrugada del martes. Fueron demoradas ocho personas: un sargento ayudante, un sargento, seis mujeres y un hombre. Según el parte de la propia fuerza, algunos tenían antecedentes por causas similares.
Se secuestraron celulares, dispositivos informáticos, dinero en efectivo y droga.
El Ministerio de Seguridad dispuso la intervención de la Oficina General de Asuntos Internos, que trabaja en paralelo para determinar si los uniformados tuvieron participación y qué responsabilidad les cabe. Desde la fuerza enmarcaron la medida tomada como una ratificación de la política de “depuración permanente” de la institución.
Hasta el momento no se difundieron los nombres de los efectivos.
La separación de estos efectivos provinciales, se suma a un día en que se puso bajo la lupa a la policía federal. El miércoles 7 de octubre, Gendarmería allanó las oficinas de Santiago del Estero de dicha fuerza por una causa que se relacionaría a corrupción.