La Casa Rosada confía en contar con los votos para la media sanción del proyecto de precarización laboral, tras negociar con los gobernadores. En contrapartida se espera una masiva manifestación y el Gobierno monta un megaoperativo de seguridad.
El Senado debate desde las 11 el proyecto de reforma laboral, una iniciativa para la cual el oficialismo hizo concesiones tanto a los gobernadores aliados como a la CGT, que resistió varios puntos del articulado.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, anunció un “acuerdo” para tratar este miércoles la reforma laboral, a la que llamó la “primera ley de la democracia para hacer un cambio estratégico en las relaciones laborales”.
Los cambios
El acuerdo alcanzado con los bloques aliados y los gobernadores contempló la eliminación del artículo de rebaja del Impuesto a las Ganancias para las grandes y medianas empresas, que tenía un impacto de más de 2 billones de pesos en las provincias.
Otro punto importante es que el oficialismo cedió al reclamo de la CGT debido a que se mantuvo la denominada “caja sindical”: se mantendrá por dos años el aporte obligatorio a los gremios (luego será voluntario) pero con un tope del 2% y no se rebajan las cargas para las obras sociales que se mantienen en el 6%.
También quedó el aporte obligatorio a las cámaras empresariales con un tope del 0,5%.
También se aceptó el pedido de los bancos de mantenerse como únicos responsables para abonar los sueldos, debido a que no se autorizarán a las billeteras virtuales, como figuraba en el proyecto original.