La creación de la carrera fue el resultado de un proceso iniciado una década antes, cuando Carlos Enrique Pellegrini, ingeniero y padre del futuro presidente Carlos Pellegrini, propuso incorporar estos estudios a la universidad argentina. La iniciativa se concretó en 1865 y marcó el comienzo de la formación sistemática de ingenieros en el país.
El primer plan de estudios incluía materias como matemática, física, astronomía, mecánica, construcciones y arquitectura. La formación estaba orientada a responder a las necesidades de un país que atravesaba un proceso de expansión económica y requería profesionales capaces de impulsar obras de infraestructura, transporte y desarrollo urbano.
Una profesión ligada al desarrollo del país
La ingeniería tuvo un papel central en la construcción de la Argentina moderna. Desde la expansión ferroviaria y portuaria hasta las obras hidráulicas, energéticas y de comunicaciones, los ingenieros participaron en proyectos que transformaron el territorio y acompañaron el crecimiento económico del país.
La efeméride también suele dar lugar a una aclaración frecuente: el Día del Ingeniero, celebrado el 16 de junio, no debe confundirse con el Día de la Ingeniería Argentina, que se conmemora cada 6 de junio. Esa segunda fecha recuerda la graduación de Luis Augusto Huergo, el primer ingeniero civil egresado en Argentina, quien obtuvo su diploma en 1870.
Huergo participó en obras vinculadas a la navegación, los puertos y el aprovechamiento de recursos hídricos, y es considerado una de las figuras fundacionales de la ingeniería argentina. Entre otros trabajos, intervino en la canalización de ríos, el desarrollo portuario y proyectos de infraestructura que acompañaron la consolidación del Estado nacional.
De Elisa Bachofen a los desafíos del siglo XXI
La historia de la ingeniería argentina también tiene entre sus referentes a Elisa Beatriz Bachofen, quien en 1917 se convirtió en la primera mujer en graduarse como ingeniera civil en el país y en América del Sur. Además de su actividad profesional, desarrolló tareas vinculadas a la investigación, la documentación técnica y la promoción de la participación de las mujeres en ámbitos científicos y profesionales.
En la actualidad, la profesión abarca un amplio abanico de especialidades que incluyen ingeniería civil, industrial, electrónica, informática, química, ambiental, biomédica y nuclear, entre muchas otras. Los avances tecnológicos, la transición energética, la digitalización de la economía y las demandas vinculadas al cambio climático plantean nuevos desafíos para una disciplina que continúa siendo estratégica para el desarrollo productivo y científico.
A más de 160 años de la creación de la primera carrera universitaria de Ingeniería, la fecha busca reconocer el aporte de quienes diseñan, proyectan y gestionan soluciones técnicas para problemas vinculados con la infraestructura, la producción, la energía, el transporte y la innovación tecnológica. Una tarea que, desde el siglo XIX hasta la actualidad, forma parte de los procesos de transformación económica y social del país.