Juventud Antoniana, convencido y predispuesto de afrontar una nueva batalla que le permita mantener vivo su sueño de ascenso, recibe hoy a Cipolletti de Río Negro, en el estadio Fray Honorato Pistoia, desde las 17, por los cuartos de final de ida de la Reválida del Federal A.
El antoniano tendrá una parada sumamente compleja ya que enfrentará a un equipo que fue protagonista a lo largo del torneo y viene de quedar en la puerta de subir a la Primera Nacional: cayó en la final frente a San Martín de Formosa por 2 a 0, flamante campeón.
Si algo alimenta la ilusión del santo, y fue la gran virtud que lo depositó en esta instancia, es la efectividad que tuvo de local en los dos playoffs que superó: goleó en ambas presentaciones.
El primer rival que sufrió el poder ofensivo de Juventud fue Huracán Las Heras de Mendoza, ya que perdió 3 a 0 en el santuario y pese que en el partido de vuelta se impuso por 1 a 0, no le alcanzó y quedó eliminado teniendo en cuenta que el club de calle Lerma y San Luis se quedó con un global a favor de 3 a 1.
Su próxima víctima fue Sol de América de Formosa, al que goleó en el Fray Honorato por 3 a 0. Pese a la buena diferencia que sacó, definir la llave en Resistencia se complicó debido a que el conjunto solense estuvo cerca de alcanzar la clasificación. Sol ganaba el pleito por dos a cero y con un gol más se aseguraba el pase, porque en caso de igualar la serie, contaba con ventaja deportiva.
Sergio Maza, técnico antoniano, tendría pensando apostar casi por los mismos nombres que jugaron en Formosa, con la salvedad que para el duelo con Cipo retocaría dos puntos claves en el equipo.
En defensa, Ignacio Sanabria, ausente el partido pasado por una molestia física, retornaría a la titularidad, mientras en el mediocampo Martín Esparza podría ocupar el lugar de Tadeo Marchiori.
Cipolletti, en tanto, bajo las ordenes de Fabián Enríquez, llega con dos bajas en el once. Se trata de Andrés Almirón, expulsado en la final con San Martín, y Gonzalo Lucero, lesionado.