Luego de conocido el episodio de violencia sufrida por una médica, donde la hija de un paciente le fracturó la mandíbula de un golpe a la profesional, el gerente del nosocomio, el doctor Rodrigo Maroni, advirtió sobre la falta de seguridad en la institución, donde trabajan más de 500 personas y que es el único hospital ubicado en una zona poblacional de alta densidad demográfica y cuyos índices socioeconómicos, educacionales y de acceso a los servicios esenciales son los más vulnerables.
Sobre la agresión, Maroni señaló que ya se habían registrado situaciones de tensión con pacientes y familiares, tanto en las guardias como en las ventanillas, pero consideró que este episodio marcó un límite. “Hemos tenido más circunstancias de beligerancia o lenguaje agresivo, pero esto fue un punto de quiebre. No se puede permitir esto”, sostuvo.
Falta de presencia policial
El gerente también cuestionó la falta de presencia policial permanente y comparó la situación actual con la que se vivía durante la pandemia, cuando el hospital contaba con policías, consignas y hasta personal de Infantería.
A alta de presencia policial se suma la reducción de personal en seguridad privada. Según explicó Maroni, actualmente hay solamente dos guardias, cuando anteriormente eran ocho, “se debe a la reducción presupuestaria”, indicó.
El gerente aseguró además que esta sería la segunda agresión de estas características registrada dentro del hospital Papa Francisco y reclamó que se tomen medidas ante lo ocurrido.
Por último, Maroni, cuestionó el procedimiento de la policía que, tras el episodio, acompañó a la mujer a realizar una denuncia contra personal del hospital, en lugar de mantenerla bajo custodia. “El personal policial se apersonó, la mujer no permaneció en custodia, sino que se la acompañó a que ella primero nos denuncie a nosotros”, relató.