En el centro de la ciudad de La Plata, los vecinos podrán ver al Papa Francisco bien cerca del cielo. El sábado se inauguró el mural más grande del mundo, una obra de arte de 50 metros de alto y 6 de ancho que reproduce una imagen del Sumo Pontífice argentino y homenajea su legado.
La inauguración ocurrió a partir de una ceremonia en la Plaza Moreno, ubicado al frente de la Catedral de la Inmaculada Concepción y a metros de la intersección de las calles 14 y 54, en donde se levanta un edificio con el mural. Del evento participaron el intendente y el arzobispo local, Gustavo Carrara, además de coros eclesiásticos y comunales.
Por otra parte, se colocó una torre lumínica, junto a seis reflectores, que garantiza que la obra esté iluminada de noche, sin interferir con el tránsito del entorno.
El mural reproduce un retrato que le fue tomado de forma espontánea al Papa Francisco, cuando una paloma blanca se le posó en la mano en uno de sus pasos por la Plaza de San Pedro. La fotografía está fechada en el 2013, el año que asumió su papado.

El muralista
El muralista es Martín Ron, artista de 44 años oriundo de la localidad bonaerense de Caseros. Tiene obras icónicas en la ciudad de Buenos Aires (uno de Lionel Messi sobre la avenida 9 de julio y otro de Diego Maradona en el barrio de Constitución), pero también en ciudades como Londres, Miami, Tenerife o Bremen.
Egresado de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, se le atribuyen 250 murales en los últimos 15 años. Su especialidad es el hiperrealismo o fotorrealismo. En 2023, recibió el premio al mejor mural del mundo otorgado por la plataforma Street Art Cities, a partir de una obra de dos niños nadando realizada en un tanque de 35 metros de altura en Miramar.
