Gimnasia y Tiro de Salta derrotó a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en la tanda de penales y avanzó en la Copa Argentina este miércoles tras igualar sin goles. Luego de una definición que tuvo de todo, incluso un remate anulado ‘a lo Julián Álvarez’, el Albo, equipo de la Primera Nacional, despidió a su homónimo de Mendoza, que regresó a la máxima categoría después de 41 años, en los 32avos y ya conoce su rival de cara a la próxima instancia: Vélez.
Durante la primera mitad del encuentro, las ocasiones de peligro fueron pocas para ambos lados. La más clara, la tuvo el Lobo Mendocino, pero su capitán Diego Mondino tuvo dificultades para definir, al igual que en la tanda, y el partido se mantuvo sin abrir el marcador.
El complemento fue algo similar. Sin embargo, la verdadera acción se vivió en los alrededores del estadio, donde a pesar de los miles de kilómetros que separan al Eduardo Gallardón del Gigante del Norte de Salta y del Víctor Antonio Legrotaglie de Mendoza, miles de hinchas se hicieron presentes para llenar de color una tarde lluviosa y gris.
Sonó el pitido final y la historia se definió por penales. Joaquín Papaleo, arquero del Albo, se convirtió en la figura de la jornada al aprovechar la poca precisión de los disparos bajo la lluvia y atajar los primeros dos remates del Lobo Mendocino, ejecutados por Ismael Cortez y Luciano Cingolani.
Con la confianza de quien tiene el marcador en cero, Nicolás Contín convirtió a favor de Gimnasia y Tiro. Sin embargo, llegado el turno de Franco Sivetti para anotar el 2 a 0, el arquero del conjunto mendocino Lautaro Petruchi no se quedó atrás y le evitó al mediocampista ampliar la ventaja.
Acto seguido, Matías Recalde, protagonista de aquel ascenso del Lobo en octubre del 2025, convirtió para poner en igualdad el marcador y un disparo por encima del travesaño de Manuel Guanini dejó la tanda en 1 a 1. La responsabilidad volvió a recaer en manos de quien ya había evitado dos ejecuciones. Sin embargo, Joaquín Papaleo no titubeó y tapó el lanzamiento de Julián Ceballos.
