En dialogo con Actualidad Salta y en el marco del Día del Escritor, la escritora Claudia Aramayo, docente de aula nos comunicó que su labor es realizar el armado de libros con los estudiantes. Como fruto de ese trabajo presentaron varios libros como ser: Fantasmas, Historias Apocalípticas, Microrelatos, entre otros.
Con respecto al avance de la tecnología en la vida de los adolescentes, afirmo que es difícil competir con la tecnología, pero se pueden hacer actividades de lecturas. Resalto la figura de un docente promotor de lecturas que sean lecturas significativas que enriquezcan al estudiante.
En ese sentido alentó el trabajo por talleres para que el alumno quiera volcar lo que quiera escribir. “Es una cuestión didáctica y creatividad del docente. No es una tarea fácil pero tampoco imposible”, remarcó Aramayo.
Sobre su propuesta informo que los libros están destinados en la primera parte para el docente para que pueda implementar el taller de lectura en el área sin alejarse del curricula. “Es cuestión de integrar conocimientos saberes y muy importante la didacta en el docente, ser creativo y tener ganas, nada más”, resalto.
Libros
“Fantasmas” con la didáctica fantasmal. Los chicos primeros tuvieron que leer mucho de la temática para poder escribir. En este caso los duendes, fantasmas,
“Los micro relatos” pueden abarcar de muy pocas palabras. El estudiante puede volcar en papel lo que el docente le transmitió.
“Historias Apocalípticas”: vinculado con la contaminación ambiental. El chico se tiene que impregnar la lectura y escritura van de la mano.
Por último, la docente y escritora dijo que la tarea de escribir, a los estudiantes, los hace trabajar en expresarse, trabajan todos los contenidos como comprensión lectora, el proceso de comprensión escrita. “Es importante estar acompañado por una buena escritura”, recalco.
