Lo hicieron de nuevo, los legisladores pertenecientes al oficialismo provincial Pablo Outes, Yolanda Vega y Bernardo Biella, acompañaron al gobierno nacional en la quita del subsidio del gas para zonas frias. Si la ley avanza, conservarían el beneficio Los Andes, La Poma, Santa Victoria e Iruya. En cambio, perderían el subsidio automático localidades como Salta Capital, Cafayate, Cachi, Chicoana, La Caldera, La Viña y Rosario de Lerma.
Después de una sesión maratónica que se extendió por más de once horas, la Cámara de Diputados de la Nación le dio media sanción al proyecto del Gobierno que recorta de forma drástica los subsidios al gas por zona fría. El oficialismo logró destrabar la votación con ciento treinta y dos votos afirmativos frente a ciento cinco negativos, contando con el respaldo clave del PRO, la Unión Cívica Radical y bloques provinciales aliados. El proyecto fue girado de inmediato al Senado de la Nación para buscar su sanción definitiva.
La iniciativa busca achicar el mapa geográfico del beneficio para reducir el déficit fiscal y ordenar las cuentas del sistema energético. Con este nuevo esquema, las zonas beneficiadas quedarán limitadas casi con exclusividad a la Patagonia, la localidad mendocina de Malargüe y la región de la Puna.
Según datos aportados por la propia Secretaría de Energía, la reforma provocará que un millón seiscientos mil usuarios de provincias con climas templados o intermedios pierdan los descuentos y comiencen a pagar la tarifa plena, lo que representará subas en las boletas de entre el cincuenta y el cien por ciento en pleno invierno. En contrapartida, un millón ochocientos mil hogares vulnerables inscriptos en el plan focalizado mantendrán rebajas importantes.