La educación física contribuye a perfeccionar la motricidad humana. El desarrollo de estas cualidades se fundamenta en una normal evolución de las técnicas corporales del movimiento. Contribuye así, a formar seres humanos sanos, biológica, psíquica y emocionalmente.
Esta actividad ayuda a tomar conciencia de las propias capacidades motrices; ocupar sanamente el tiempo libre; estimula la vida en la naturaleza; permite expresarse a través del cuerpo y del movimiento; ayuda a obtener un compromiso social responsable, y capacita para construir una escala de valores éticos, como guía de las acciones individuales y colectivas.
La importancia de la educación física
- Combatir el sedentarismo: genera hábitos de movimiento esenciales para prevenir enfermedades crónicas en la vida adulta.
- Salud física y mental: mejora la salud cardiovascular, contribuye a alcanzar un desarrollo armonioso y, especialmente, funciona como un potente regulador emocional y reductor del estrés y la ansiedad.
- Desarrollo motor y postural: contribuye a la capacidad motora básica, fundamental para el crecimiento físico, y ayuda a mejorar la postura y el caminar.
- Valores y socialización: promueve de manera efectiva valores esenciales para la vida en comunidad, tales como el respeto, la solidaridad, el compañerismo y el compromiso. También mejora las relaciones interpersonales y facilita el trabajo en equipo.