Cada 26 de agosto se celebra a nivel mundial el Día Internacional del Actor y la Actriz con el objetivo de reconocer y homenajear el trabajo de los intérpretes teatrales y audiovisuales. La conmemoración se realiza en esta fecha específica para recordar la muerte de San Ginés de Roma, un artista del siglo III que fue castigado y martirizado tras realizar una parodia religiosa frente al emperador romano.
La historia que originó esta efeméride internacional se remonta a la época del Imperio Romano. Según los registros, durante una representación teatral frente al emperador Diocleciano y los políticos de aquel momento, Ginés de Roma parodió en tono de burla el sacramento del bautismo cristiano. Su actuación fue considerada una ofensa inaceptable, lo que le valió un severo castigo y su posterior ejecución un 26 de agosto. Desde entonces, la tradición católica lo considera un santo mártir, representándolo con una máscara teatral y un instrumento de cuerdas. Su trágico final llegó a inspirar a grandes escritores de la historia, como Lope de Vega.
Sin embargo, a diferencia del resto del mundo, la celebración en la República Argentina tiene una fecha distinta. A nivel local, el Día Nacional del Actor y la Actriz se festeja el segundo lunes de mayo, tal como lo establece la Ley 24.171, sancionada por el Congreso de la Nación en 1992.
Los legisladores argentinos eligieron esa fecha argumentando que los intérpretes son fundamentales en la sociedad, ya que rescatan la historia, reflejan los problemas de la vida cotidiana y brindan momentos de emoción y risa.
Además, la ley nacional rinde tributo a un histórico decreto firmado por el General José de San Martín en 1821. En aquella época, los actores eran considerados “infames”: se les negaban los sacramentos religiosos, no podían ser enterrados en cementerios ni ejercer derechos civiles o políticos. Para defenderlos de esa discriminación, San Martín declaró legalmente la protección y libertad de los artistas, reconociendo al teatro como una herramienta moral y política de gran utilidad para el desarrollo y la independencia del país.