El Concejo Deliberante capitalino aprobó un proyecto de ordenanza que establece la prohibición de emisiones sonoras aéreas con fines de proselitistas, publicitarios o promocionales.
La ordenanza en cuestión fue presentada por el concejal Gustavo Farquharson que propone declarar a la ciudad como “Ambiente Sonoro Protegido”, con el objetivo de resguardar el descanso, la intimidad, la salud y el derecho a un ambiente sano.
El proyecto apunta específicamente a las emisiones de sonido realizadas mediante altoparlantes instalados en avionetas con fines publicitarios, promocionales, institucionales o proselitistas. Farquharson aclaró que la propuesta no pretende regular la aviación ni impedir el recorrido de las aeronaves. “No se regula la aviación, el recorrido de las avionetas, concretamente regula el sonido que se emite por altoparlantes en las avionetas”, explicó.
Según detalló el edil, la iniciativa surgió a partir de reclamos de vecinos y contempla una atención especial a personas con hipersensibilidad sensorial, personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y también a la fauna urbana. “Perjudica a personas con discapacidad de hipersensibilidad”, señaló Farquharson al referirse al impacto que pueden generar este tipo de emisiones sonoras.