Luis Ignacio Lula Da Silva fue reelegido presidente de Brasil este domingo 25 de octubre tras superar a Flavio Bolsonaro en un ajustado balotaje. El instituto Datafolha proyectó su victoria cuando se había escrutado el 86,41% de las urnas y el mandatario obtenía el 51,45% de los votos válidos frente al 48,55% de su rival.
Según el último corte oficial informado para las 21.03, con el 91,5% de las secciones contabilizadas, Lula ampliaba su ventaja al 51,62% contra el 48,38%, con una diferencia superior a 3,6 millones de sufragios.
La elección también estuvo atravesada por las dificultades económicas, las controversias judiciales y las tensiones institucionales acumuladas durante los últimos años, en un país donde la confrontación entre el PT y el bolsonarismo se convirtió en uno de los principales ejes de la vida política.
Con la reelección, Lula se encamina a iniciar el 1 de enero de 2027 su cuarto período al frente de Brasil, después de los mandatos que ejerció entre 2003 y 2010 y del iniciado en 2023, acompañado nuevamente por el vicepresidente Geraldo Alckmin.
El nuevo gobierno deberá enfrentar desafíos vinculados con el equilibrio de las cuentas públicas, el crecimiento económico, la seguridad y la relación con un Congreso de composición mayoritariamente conservadora, mientras Brasil inicia una nueva etapa política marcada por la continuidad del liderazgo de Lula y la permanencia del bolsonarismo como una de las principales fuerzas opositoras.