El Gobierno nacional avanzó en un cambio clave en la regulación de los vapeadores y cigarrillos electrónicos en Argentina. A través de la Resolución 549/2026, el Ministerio de Salud dejó atrás el esquema de prohibición vigente y estableció un sistema de registro, control y fiscalización.
Según estadísticas oficiales, estos dispositivos alcanzaron una prevalencia del 35,5% entre adolescentes durante el último año, ubicándose entre las sustancias más consumidas en ese grupo.
Frente a ese escenario, se optó por un modelo regulatorio similar al de países como Estados Unidos y Reino Unido, que busca establecer estándares mínimos de calidad y seguridad sanitaria.
Qué cambia con la nueva regulación
La normativa redefine el estatus de estos productos y establece nuevas condiciones para su venta y circulación en el país.
Entre los principales cambios, se destacan:
- Los vapeadores, cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado, líquidos y bolsas de nicotina pasan a ser considerados productos de tabaco
- Deberán cumplir con la Ley 26.687, que regula la publicidad, promoción y consumo de productos de tabaco
- Será obligatorio incluir advertencias sanitarias en los envases
- Se prohíben diseños atractivos para menores, uso de celebridades o mensajes engañosos
- Se restringen los aromas permitidos
- Sabores limitados y fin de los descartables
- Uno de los puntos centrales de la medida apunta directamente a reducir el consumo entre jóvenes.
La resolución establece que:
- Solo estarán permitidos los sabores tabaco en líquidos y dispositivos
- Las bolsas de nicotina podrán ser sabor tabaco o mentol
- Quedan prohibidos los cigarrillos electrónicos descartables con líquidos precargados
- Estos últimos eran considerados los más utilizados para la iniciación en adolescentes, por su bajo costo y facilidad de uso.
Nuevo registro nacional y control del mercado
Para reforzar el control, se crea el Registro Nacional de Productos de Tabaco y Nicotina (RNPTN), donde deberán inscribirse todos los productos habilitados.
Esto implica que:
- Solo podrán venderse productos registrados oficialmente
- Los que no estén incluidos no podrán importarse ni comercializarse
- Se busca mejorar la trazabilidad y el control sanitario
Además, el registro permitirá generar datos para monitorear el consumo y ajustar políticas públicas en función de la evidencia.