Autoridades del colegio 5033 Ernesto Miguel Aráoz en la zona sur de la Capital reportaron el miércoles 15 de abril, al Sistema de Emergencias 911 el hallazgo de un mensaje con contenido amenazante escrito en un baño de hombres ubicado en la primera planta del establecimiento.
Trabajan en el caso la Brigada de Investigaciones de la Policía de Salta, la Fiscalía Penal 3 y la Asesoría de Menores e Incapaces a fin de determinar las circunstancias del hecho e identificar a quien o quienes resulten responsables.
De acuerdo con la normativa vigente, el caso podría encuadrarse en el delito de Intimidación Pública, figura penal que prevé penas de 2 a 6 años de prisión.
Asimismo, se hizo saber que mensajes de características similares se viralizaron en distintas instituciones educativas del país, por lo que se trabaja de manera coordinada en el análisis de la situación.
Por su parte, el Ministerio de Educación de la Provincia adoptó medidas institucionales enmarcadas en los protocolos preventivos de Seguridad y Convivencia Escolar. En todos los establecimientos educativos se encuentra vigente la Resolución 115/26, que establece un protocolo de actuación ante casos de bullying, ciberacoso y violencia entre pares, con eje en la corresponsabilidad obligatoria de las familias.
A su vez, el área de Nivel Secundario informó que la institución involucrada tiene prevista para el 16 de abril de 2026, en Calendario Escolar Anual, una jornada institucional de Educación Socioemocional, para la cual fueron convocados familiares y/o tutores, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de acompañar al sistema educativo en el proceso de desarrollo y evolución de los menores.
La moda viral de amenazar en las escuelas
Mensajes con la frase “mañana tiroteo” aparecieron en baños y paredes de escuelas en al menos cinco provincias del país, generando preocupación en la comunidad educativa y la intervención de autoridades policiales y judiciales.
Los casos se registraron en distritos como Tucumán, Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, donde se activaron protocolos de seguridad y se reforzó la presencia policial en los establecimientos. Aunque las amenazas no se concretaron, la Justicia investiga si se trata de un fenómeno vinculado a un reto viral en TikTok.
En todos los casos, las clases continuaron con normalidad, aunque hubo preocupación de padres y docentes, e incluso algunos optaron por no enviar a sus hijos a clases.