El conjunto salteño domino claramente las acciones del partido ante el Funebrero pero no lograba abrir el marcador por la buena actualización del arquero Leguiza.
El Vasco Azconzábal movió el banco y metió a Jonás Aguirre (entre otros), quien protagonizó la jugada del desequilibrio: su remate fue bloqueado por el brazo del defensor Fernando González, y el árbitro Adrián Franklin no dudó, cobró penal y expulsó al jugador visitante por doble amarilla. Lautaro Gordillo se hizo cargo de la ejecución y no falló.
El goleador del albo cortó una racha de ocho partidos sin convertir con un buen remate cruzado ante Leguiza. Gimnasia pudo haber aumentado el marcador en los minutos finales, reflejando una clara superioridad como la tuvo toda la noche.
Con esta merecida victoria, Gimnasia llegó a los 20 puntos, se alejó de la zona de descenso y quedó muy cerca de volver a meterse entre los ocho mejores del Grupo B. En la próxima fecha, visitará a Quilmes.