El gobierno argentino suspendió el lunes por una semana la agencia estatal de noticias Télam y valló dos de sus edificios en Buenos Aires, tras el anuncio del presidente ultraderechista Javier Milei el viernes de que cerraría la empresa de 78 años por ser supuestamente un instrumento “de propaganda”.
Legisladores, referentes políticos, exfuncionarios, sindicatos y organizaciones de derechos humanos, entre otros actores, expresaron este lunes su solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de Télam, la agencia nacional de noticias que este lunes amaneció vallada por la Policía, luego de que el viernes el presidente Javier Milei anunciara su cierre definitivo en la apertura de sesiones legislativas.
El rechazo al anuncio de cierre y “al intento de cercenar el derecho a la información de toda la población” tuvo su principal expresión este lunes al mediodía en las puertas de Télam, donde se realizó un abrazo simbólico convocado por los trabajadores de la agencia y del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), aunque también se sintió por redes sociales.
Rechazos desde distintos sectores
El gremio docente Suteba, en tanto, sostuvo que “esta acción irresponsable del Gobierno de Milei significa directamente una violación al Derecho Humano a la Comunicación, amparándose en un Decreto de Necesidad y Urgencia que no tuvo tratamiento del Poder Legislativo”.
“Denunciamos este violento y autoritario accionar por significar la vulneración directa de derechos de nuestro Pueblo. Con este tipo de medidas arbitrarias solo se evidencia la necesidad de ejercer la censura como herramienta para ocultar medidas antipopulares, como todas las que ha tomado el Gobierno Nacional desde su asunción”, afirmó Suteba Provincia en redes sociales.
La Asociación Bancaria, que conduce Sergio Palazzo, rechazó “enérgicamente el cierre de la Agencia de Noticias Télam” e hizo pública su “solidaridad y apoyo” a la lucha de quienes trabajan en ella. “Informar es un papel crucial en nuestra sociedad que nos ayuda a comprender la realidad”, recordó el sindicato en un comunicado, donde remarcó que “el periodismo debe ser libre e independiente” y que hay que “proteger y garantizar más que nunca la libertad de prensa”.
El rechazo al cierre de Télam llegó de parte de la Asociación de Corresponsales Extranjeros de la República Argentina (ACERA), que subrayó “la necesidad de que el país cuente con una agencia de noticias de carácter estatal –y no gubernamental- que garantice a la ciudadanía el acceso a una información plural y que apuntale la difusión noticias que, por razones obvias, no suele ser de interés de los medios de prensa comerciales, pero que sí son vitales para la opinión pública”.
El interbloque de Senadores de UxP también rechazó “de manera categórica” el cierre de Télam, “creada hace setenta y ocho años para contrarrestar el manejo de la agenda noticiosa en el territorio nacional ejercido por dos agencias periodísticas norteamericanas, es decir, para que hubiera soberanía informativa en la República Argentina”.
En un comunicado, los legisladores de UxP aseguraron que el anuncio de cierre que hizo el viernes el ultraderechista, así como el “licenciamiento obligado de sus trabajadores y la baja de su página web y servicio noticioso”, significa un “claro acto de censura, un ataque a la democracia, a la pluralidad de voces, al federalismo informativo y al derecho a la información veraz y plural del pueblo argentino”.
El senador nacional de UxP Wado de Pedro expresó su solidaridad con los trabajadores y recordó que Télam “es una agencia federal con 78 años de historia, que informa a la ciudadanía y brinda servicios a medios de todo el país”. Cerrarla, puntualizó el exministro del Interior, “es apuntalar el discurso único, centralista y corporativo que sostiene a Milei, Macri y Villarruel, y debilitar la libertad de expresión”.
“Agencia de propaganda”
En su discurso de apertura de sesiones del Congreso el viernes, Milei sostuvo que Télam fue “utilizada durante las últimas décadas como agencia de propaganda kirchnerista”, en referencia al espacio político afín a la expresidenta Cristina Kirchner.
A comienzos de febrero, el nuevo gobierno ultraliberal argentino decretó la intervención por un año de todos los medios de comunicación estatales para “modificar la estructura orgánica y funcional”.
La medida comprendía la radio y televisión pública, la agencia Télam, el portal educativo Educ.ar, el Polo de Producción Audiovisual y el Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (Bacua).
La agencia fue creada el 15 de abril de 1945 por el entonces secretario de Trabajo y luego tres veces presidente Juan Domingo Perón, en un esquema de capitales mixtos público-privado.
En 1959, bajo la presidencia del radical Arturo Frondizi, fue privatizada. En 1963, el presidente José María Guido clausuró Télam por, supuestamente, “difundir informaciones falsas y tendenciosas”. En 1968, el dictador Juan Carlos Onganía decidió su estatización.
La importancia de Telam
Con más de 700 empleados, entre administrativos, periodistas y fotógrafos, el servicio noticioso de Télam emite más de 500 cables por día con información nacional, unas 200 fotografías y contenidos de video, radio y redes sociales.
“La agencia Télam cumple un rol para la democracia, no solo están afectados los puestos de trabajo de 770 familias, sino también el derecho a la información”, protestó el periodista Tomas Eliaschev, al agregar que los trabajadores evalúan medidas en “todos los frentes”, el “político, el gremial y el jurídico” para revertir la decisión.