Ángel Di María se vistió de héroe y marcó un golazo que perdurará en el recuerdo darle el triunfo a Rosario Central sobre Newell’s, en el cotejo interzonal correspondiente a la sexta fecha del Torneo Clausura 2025 con el Gigante de Arroyito como escenario.
El Clásico Rosarino estuvo marcado por una primacía del roce por sobre el juego, pero la excelsa definición de Fideo le dio la victoria al Canalla, que estira su paternidad, suma ya cinco victorias consecutivas ante la Lepra y es escolta de la Zona B al estar a un punto de los líderes River y San Lorenzo.
Golazo de Di Maria
A los 36 minutos del complemento, una infracción de Martín Fernández derivó en un tiro libre directo para Central, desde muy lejos y de frente al arco. Parecía complejo un remate al arco desde allí, pero Fideo se tuvo fe, besó la pelota y, con un potente disparo de zurda, la clavó en el ángulo superior izquierdo del arco defendido por Juan Espínola, que apenas voló para la foto. ¿Qué tan complejo fue su remate? Estaba nada más que a 20,3 metros del arco y la pelota viajó a 81,2 kilómetros por hora. Un verdadero misil teledirigido.
Para Di María, el gol fue un desahogo. Se sacó la camiseta, lo gritó como loco mientras su familia festejaba en uno de los palcos y el Gigante de Arroyito deliraba por su tanto. Claro, no sólo es para el campeón del mundo un gol inolvidable, sino que además sirvió para que el ídolo consiga su primera victoria en un clásico, contabilizando sus dos ciclos.
Hasta hoy, Angelito llevaba dos partidos ante el eterno rival: un 0-0 como local en el Clausura 2006 y una derrota por 1-0 en el Clausura 2007, en el Parque de la Independencia. Esta vez, Di María sonrío primero y mejor e hizo delirar a sus hinchas, quienes lo ovacionaron rotundamente cuando, en el último minuto, Ariel Holan dispuso su salida del partido.
Como si todo esto fuera poco, el gol no fue el único logro de Di María. Es que, ya desde el minuto inicial, el crack rosarino se convirtió en el primer campeón del mundo en representar al Canalla en un clásico ante Newell’s. Hasta ahora, solo tres jugadores tenían ese honor, todos de la vereda de enfrente: Américo Rubén Gallego, Daniel Killer y Sergio Almirón.
