El 5 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Beneficencia con el fin de fomentar la solidaridad mundial para combatir la pobreza. Fue instituido en 2012 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en conmemoración de la fecha de fallecimiento de Santa Teresa de Calcuta.
“La beneficencia”, explica la ONU a través de su página oficial, “puede contribuir a la promoción del diálogo, la solidaridad y la comprensión mutua entre las personas. También puede aliviar los peores efectos de las crisis humanitarias, complementar los servicios públicos de atención de la salud, la educación, la vivienda y la protección de la infancia”.
“Además, ayuda a promover la cultura, la ciencia, el deporte y la protección del patrimonio cultural y natural. También ayuda a concienciar sobre los derechos de los marginados y desfavorecidos, y permite guardar nuestra humanidad en situaciones de conflicto”, profundizaron.
Teresa de Calcuta
El 5 de septiembre de 1997 falleció Teresa de Calcuta, a la edad de 87 años, en la ciudad india de Calcuta. Ganó el premio Nobel de la Paz de 1979 por “el trabajo emprendido en la lucha por superar la pobreza y la angustia, que también constituyen una amenaza para la paz”. En 2016, fue declarada santa por el papa Francisco.
“Monja y misionera reconocida, la Madre Teresa nació en 1910 en la antigua Yugoslavia, con el nombre de Agnes Gonxha Bojaxhiu. En 1928 se fue a la India, donde se dedicó a ayudar a los indigentes. En 1948 se hizo ciudadana india y en 1950 fundó la orden de las Misioneras de la Caridad en Calcuta, que alcanzó notoriedad por su labor entre los más pobres y los moribundos”, explica la ONU, al recordar su vida en la celebración del Día de la Beneficiencia.
“Durante 45 años ejerció su ministerio entre pobres, enfermos, huérfanos y moribundos, mientras las Misioneras de la Caridad se extendían, primero por la India y luego por otros países, con la creación de hospicios y residencias para los pobres y desamparados”, agregaron.