El 6 de agosto de 1883 se fundó la primera Escuela de Agronomía y Veterinaria, en el predio Santa Catalina en Llavallol, Lomas de Zamora. Este fue, entonces, el primer lugar del país donde se dictaron estudios de Ciencias Agropecuarias en la Argentina. En 1905, cuando Joaquín V. González fundó la Universidad Nacional de La Plata, se comenzó a dictar la carrera de Agronomía en Educación Superior, tomando el legado de la Escuela.
La Educación Agraria, gracias a la tarea y al compromiso cotidiano de sus Docentes y Estudiantes, pudo resistir a las dificultades presupuestarias y cambios erráticos de las políticas educativas neoliberales en los años ’90 y las dispuestas desde diciembre del 2015 hasta diciembre de 2019.
Luego de la sanción de la Ley Nacional de Educación Técnico – Profesional, la Educación Agraria sigue sorteando los desafíos para que se reconozca la importancia de esta formación en el desarrollo productivo del sector agroindustrial, atendiendo a la diversidad del territorio y en el camino de la Soberanía Alimentaria.
En Argentina, instituciones de nivel medio brindan Tecnicaturas para el desarrollo del sector dentro de contextos socioproductivos agropecuarios. El Registro Federal de la Educación Técnico Profesional (RFIETP) cuenta con 525 instituciones de la especialidad (de gestión estatal y privada, y dependientes de universidades), distribuidas en las 24 jurisdicciones. Allí asisten alrededor de 105 mil estudiantes.