La crisis en el transporte público de pasajeros sumó un nuevo capítulo en las últimas horas con un comunicado conjunto elaborado por las empresas prestatarias del servicio. Al recorte de los horarios nocturnos se le podría sumar ahora la baja de frecuencias en los horarios habituales de lunes a viernes.
De esta manera la crisis financiera que atraviesan las empresas subcontratistas del transporte público en el área metropolitana de Salta comenzará a sentirse con fuerza en las calles a partir del próximo jueves 4 de junio. La reducción de frecuencias anunciada por los operadores implicará que entre un 30 y un 40 por ciento menos de colectivos estarán prestando servicio en comparación con los diagramas habituales.
Según el esquema comunicado por las empresas, los servicios de lunes a viernes pasarán a funcionar con frecuencias de sábado, mientras que los sábados adoptarán el cronograma de domingos. A esto se suma la eliminación total de los servicios nocturnos desde las 0 horas.
En términos prácticos, esto significa menos unidades en circulación, mayores tiempos de espera en las paradas y una reducción significativa de la oferta de transporte en los horarios de mayor demanda.
Desde las empresas argumentaron que la medida responde a una delicada situación financiera originada por la falta de pago de los servicios prestados durante abril, circunstancia que les impide afrontar gastos indispensables para sostener la operación diaria, entre ellos la compra de combustible y el cumplimiento de compromisos con proveedores.
Un sistema bajo tensión
Los operadores sostienen que la reducción de servicios busca evitar una paralización mayor y administrar los recursos disponibles hasta tanto se normalicen los pagos reclamados a SAETA.
Sin embargo, la decisión instala una nueva incertidumbre sobre el funcionamiento del transporte metropolitano y abre interrogantes respecto de la capacidad del sistema para responder a la demanda de pasajeros durante los próximos días.