La fuga de dos detenidos de la Alcaidía General N°1 de Salta durante la madrugada de este sábado puso nuevamente en el centro de la escena a Jonatan Jordán Peloc, alias “Camboya”, quien permanece prófugo y es intensamente buscado.
El escape se produjo alrededor de las 4:25 desde el pabellón A1. Tras activarse el protocolo de emergencia, se desplegó un amplio operativo que permitió recapturar a uno de los evadidos, Jorge Miguel Ángel Fernández, mientras que Peloc logró huir y continúa siendo buscado.
El dato que genera mayor preocupación es el perfil del prófugo. Peloc se encontraba detenido con prisión preventiva por un homicidio agravado por el uso de arma de fuego, ocurrido el 15 de noviembre de 2024 en barrio Alta Tensión.
Ese hecho se produjo en un contexto de extrema violencia: durante un cumpleaños infantil, un grupo armado abrió fuego tras una discusión previa. Un joven de 24 años recibió un disparo en el tórax y falleció horas más tarde en el Hospital San Bernardo. Además, otras personas resultaron heridas.
Tras el crimen, Peloc permaneció prófugo durante meses, con pedido de captura nacional e internacional, hasta que fue detenido el 4 de febrero de 2026 luego de un exhaustivo trabajo investigativo de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP), que incluyó tareas de inteligencia, vigilancia y seguimiento.
Ahora, menos de dos meses después de su captura, volvió a escapar, lo que reaviva las alertas en el sistema de seguridad y genera preocupación por su peligrosidad y antecedentes.
La investigación actual está a cargo del fiscal penal Pablo Paz, quien dispuso múltiples medidas para esclarecer cómo se produjo la evasión y lograr la pronta recaptura del prófugo.
En paralelo, continúan los rastrillajes, controles y análisis de cámaras de seguridad, mientras se solicita a la comunidad que ante cualquier información se comunique al sistema de emergencias 911 o a la dependencia policial más cercana.
El caso vuelve a poner el foco en los mecanismos de control dentro del sistema de custodia y genera preocupación por la fuga de un acusado de homicidio que ya había estado prófugo en el pasado.