El buen tiempo acompaño en la tarde del sábado de procesión por las calles de la capital. La columna numerosa de personas partió desde la Parroquia Nuestra Señora del Pilar y culminó con una misa multitudinaria en el Campo Histórico de la Cruz. Estuvo presente el colorido en los vestidos de las innumerables imágenes que portaron los devotos de la Mamita Urkupiña.
Los testimonios de los participantes estuvieron vinculados a los agradecimientos y pedidos. “Pido por la salud, doy gracias por la salud de mi hijo, por mis hermanos y por los enfermos, que no tienen quién les rece, y por la gente necesitada”, comentaron.
No falto la emoción: “Hace cuatro años que vengo, la Virgen es algo inexplicable, me produce mucha emoción, la tengo muy presente, es la que intercede ante nuestro Padre”, dijeron.
La virgen ayuda en tiempos difíciles
Un devoto pide una mano en tiempos de difícil situación económica. comento que recibe favores. Confesó que tiene una imagen de la Virgen de Urkupiña en su negocio, “para que nos dé una mano en estos momentos críticos”.