El vocal 3 de la sala 1 del Tribunal de Juicio del Distrito Orán, acaba de emitir un fallo en el que establece el “SOBRESEIMIENTO TOTAL Y DEFINITIVO a favor de Mercedes Yolanda Vargas”, en relación a la imputación de “abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo” que pesaba sobre ella por la muerte de sus hijos Thiago y Melanie en el incendio de su casilla de Colonia Santa Rosa, en febrero de 2021.
Este fallo llega luego que la Justicia suspendiera el inicio del juicio el pasado viernes 31 de enero, y que los abogados defensores de Yolanda solicitaran formalmente el pedido de sobreseimiento por la caducidad de los plazos judiciales.
El fallo, de todos modos, aplica la figura de pena natural, al señalar que “la persona imputada ha sufrido, a consecuencia de una acción delictiva, un daño físico o moral grave, que torna desproporcionada la aplicación de una sanción”. Es decir que, incluso con el sobreseimiento, la justicia no se ha privado de imputarle un delito que, sin embargo, jamás hubiera podido probar en los estrados. Del comienzo al final de este largo derrotero de cuatro años, Yolanda ha sido, como sus hijos, víctima de un régimen social que condena a los oprimidos al hacinamiento, a la falta de un techo, a la miseria social y a la indefensión permanentes. Hasta el último minuto de esta causa, ese régimen y ese Estado han buscado disimular su verdadera condición de responsable de los hechos por los cuales se pretendió culpar a Yolanda.
Desde el inicio del proceso, organizaciones y referentes culturales denunciaron el sesgo racista y patriarcal de la causa, señalando que la acusación contra Vargas respondía a una criminalización de la pobreza. La campaña por su sobreseimiento, que cobró fuerza durante 2024, fue clave para visibilizar el caso y presionar por una resolución definitiva en su favor.
El incendio que desencadenó la causa se produjo por un sobrecalentamiento eléctrico en la precaria vivienda de la mujer. Horas después del hecho, la justicia ordenó su detención bajo el argumento de posible fuga y entorpecimiento de la investigación. Si bien recuperó la libertad en 2022 tras una apelación rechazada por un Tribunal de Impugnación, la imputación se mantuvo hasta ahora, cuando finalmente se avanzó con el sobreseimiento.
Política Obrera celebro el sobreseimiento
La fuerza política acompaño con marchas el reclamo por el juicio a Yolanda Vargas, sosteniendo su inocencia. La referente, Violeta Gil, dijo: “El gobierno de Saenz y su aparato judicial han debido recular de sus propósitos de condenar a Yolanda a partir de la gran movilización popular que se desarrolló en torno de esta causa. Esa movilización terminó derribando al aberrante proceso judicial encarado por la Fiscal Claudia Carrera y la justicia de Orán. La lucha y la victoria que hemos alcanzado constituyen un golpe al corazón del aparato judicial y el poder político, que terminaron improvisando una salida que, aunque exime a Yolanda, sigue ocultando las responsabilidades que les cabe empresariales y del poder político”.
Gabriela Jorge a su vez enfatizó en el alcance de este fallo: “se trata de una victoria política de la movilización popular contra las arbitrariedades de la justicia”.