El 1 de enero, en la ciudad de Salta, dos hechos dejaron en evidencia esa escalada. En el barrio Solidaridad, durante la madrugada, un joven de 25 años fue herido con un arma blanca en el tórax, en medio de una gresca entre grupos antagónicos y llegó sin vida al hospital Papa Francisco. Ese mismo día, pero por la tarde y en el barrio Juan Manuel de Rosas, un hombre de 39 años murió tras una pelea que incluyó golpes, con su hermano, de 28, dentro de una vivienda. La autopsia confirmó que murió por un shock hipovolémico producto de las lesiones.
El 3 de enero, en Embarcación, un joven de 22 años fue asesinado de una puñalada por otro de la misma edad, tras una ingesta de bebidas alcohólica. Murió por shock hipovolémico por lesión cardíaca con arma blanca. Dos días después, el 5, en General Pizarro, un hombre de 25 años fue interceptado por dos hombres mientras circulaba en motocicleta y golpeado hasta morir. Su cuerpo quedó tendido junto al rodado, con un cuadro de traumatismo torácico severo.
El 7 de enero, nuevamente en la capital salteña, la violencia volvió a irrumpir en la vía pública. Fue en villa Juanita, sobre calle Samuel Quevedo al 1900, donde un hombre recibió una puñalada en el pecho en medio de una confrontación y murió poco después en el hospital San Bernardo. Hacia fines de ese mes, los escenarios cambiaron, pero la lógica se mantuvo.
El 27 de enero, en Rosario de la Frontera, un hombre murió tras una discusión en una vivienda donde ingerían bebidas alcohólicas. Herido, alcanzó a llegar por sus propios medios al hospital, pero falleció a causa de un shock hipovolémico. Un día después, el 28, en Joaquín V. González, un detenido murió tras ser agredido por al menos siete internos dentro de una comisaría y falleció luego en el hospital local, lo que expuso la violencia en contextos de encierro.
Febrero sumó otro caso. En la madrugada del 6, en barrio Santa Cecilia, en la capital salteña, un hombre fue asesinado de una puñalada en el pecho cuando tres delincuentes intentaron quitarle el celular.
Lejos de frenarse, marzo volvió a mostrar la misma escena. El sábado pasado, en el barrio Santa Lucía, Santiago Ferrufino (24) conocido como “Pipa”, fue asesinado de un disparo en circunstancias que se investigan. El domingo 22 de marzo, en el barrio El Niño de Rosario de la Frontera, un hombre de 30 años murió tras ser apuñalado en el pecho durante una discusión.
Fuente: Diario El Tribuno