Empezó la cuenta regresiva. En apenas tres días, Racing tiene una oportunidad única de hacer historia: después de 32 años sin aparecer en el ámbito internacional, jugará la final de la Copa Sudamericana ante Cruzeiro en búsqueda de su séptima consagración en la historia. Es por eso, que los hinchas de la Academia despidieron al plantel de Gustavo Costas, que ya llegó a Asunción, Paraguay, con un banderazo en Aeroparque.
Cientos de fanáticos del elenco de Avellaneda se amontonaron primero en el Hotel Savoy, donde el plantel realiza habitualmente las concentraciones, y alentó a los jugadores mientras se subían al micro alrededor de las 16.00. Otro grupo importante esperó a los dirigidos por Gustavo Costas en el aeropuerto y, pasadas las 16.30, humo y banderas fueron los protagonistas de una despedida llena de ilusión.
Gustavo Costas tendrá para este compromiso a todos los jugadores a disposición debido a que Roger Martínez se recuperó de la lesión en el tobillo y formó parte de la delegación.
El único de los que aparece entre los convocados que no salió desde Argentina es Juanfer Quintero, quien irá directamente desde Colombia luego de la doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial 2026.
Se abrirán las puertas del Cilindro de Avellaneda
Para este sábado, decidieron abrir las puertas para aquellos hinchas que no pueden viajar a Paraguay y en apenas un par de horas se agotaron las localidades.
Costas le regalo una entrada a Ciganotto
El entrenador de Racing, Gustavos Costas, le regaló una entrada para la final de la Copa Sudamericana ante Cruzeiro al fanático Alejo Ciganotto, quien viajó caminado y a dedo más de 1.300 kilómetros hasta Paraguay para seguir a la Academia el sábado 23 de noviembre en Asunción.
Además de entregarle el boleto para la definición, Costas le envió un mensaje al joven: “No me tenés que agradecer nada. A vos te tengo que agradecer por seguir a Racing”. Luego, él escribió: “Te quiero, Gustavo. Sos lo más grande que hay”.
