Aunque la actividad crece nominalmente, el mercado de trabajo empeoró todos sus indicadores en el cuarto trimestre de 2025. No solo se produjo un alarmante crecimiento del desempleo mayor a un 1%, sino que además aumentaron la informalidad, el cuentapropismo y la subocupación.
Así lo mostró el último informe d
Vale aclarar que este último número absoluto obedece a la muestra de 31 aglomerados urbanos, que engloba a 30.000.000 de personas, por lo que es todavía mayor si se extrapola a los 47.000.000 de habitantes totales que tiene el país
Lo preocupante, además, es la tendencia. La desocupación subió 0,9 puntos respecto al trimestre previo. Aunque es un indicador en el que pesa fuertemente la estacionalidad, esta evolución contrasta con la del año pasado, cuando el desempleo había bajado 0,5 puntos entre el tercer y el cuarto trimestre. De este modo, la cifra fue la más alta para este período desde el cuarto trimestre de 2020, en plena pandemia.
Especialmente preocupante, en el mismo sentido, es el crecimiento del desempleo en los jóvenes. Entre los varones de 14 a 29 años, este pasó del 12,5% en el último trimestre de 2024 al 16,2% en el último trimestre de 2025. Entre las mujeres de esa misma edad, en tanto, creció del 13,8% al 16,8% en el mismo período.
Crece el empleo precario: más informales y más cuentapropistas
Tanto o más grave es que, a la par del crecimiento del desempleo, también subió el empleo precario. La “población con empleo informal” se ubicó en el 43%, un aumento interanual de 1 punto, equivalente a 96.000 personas más.
Además, los que específicamente reciben un salario, pero están en negro (“asalariados sin descuento jubilatorio”) fueron, en el cuarto trimestre de 2025, 44.000 más que un año antes, al subir del 36,1% al 36,3% de la población asalariada total.