El conjunto Culé derroto 3 a 2 a Real Madrid en la gran final de la Supercopa de España. Los goles barcelonistas los marcaron el brasileño Raphinha por duplicado y Lewandowski. Para el Merengue habían logrado empatar el partido Vinicius Jr. y Gonzalo García.
Barcelona y Real Madrid disputaron este domingo una electrizante nueva edición del clásico, esta vez en el marco de la final de la Supercopa de España que se llevó a cabo en Arabia Saudita y que consagró campeón al conjunto blaugrana -máximo ganador con 16 coronas- tras vencer 3-2 a su máximo rival.
En el King Abdullah Sports City, el brasileño Raphinha fue el gran protagonista de la jornada, abriendo el marcador y luego poniendo el 3-2 definitivo en el complemento.
En un frenético primer tiempo, el también brasileño Vinicius Jr. empardó el trámite con un golazo -caño incluido al francés Koundé-, pero el polaco Robert Lewandowski no se quedó atrás y con una vaselina superó al enorme Courtois. Pasado el tiempo adicional y en el último corner antes del descanso, un cabezazo de Huijsen logró ser despejado a medias por Raphinha, pero el balón dio en el horizontal y Gonzalo García a la carrera decretó otra vez la igualdad de forma transitoria.
Esa ráfaga de tres tantos en los últimos cuatro minutos de la primera etapa quedará para la posteridad: nunca antes en la historia del clásico parecía haberse vivido un juego con tanta adrenalina.
Si bien en el complemento las emociones tardaron en llegar, cerca del epílogo la suerte estuvo del lado de Raphinha, quien se vio beneficiado por un desvío en Asensio para establecer el 3-2 que encaminaría una nueva corona culé.
