El primer ensayo conducido por Coudet tuvo la presencia de los profes Octavio Manera y Guido Cretari, al igual que Damián Musto (se sumó al CT en este proceso; después del Mundial lo hará Luis González) y Carlos Miguel Fernández, ayudante y videoanalista del staff, además de Marcelo Barovero, entrenador de arqueros (Tato Montes volverá a Inferiores).
Se trató del primero de los ocho trabajos que de máxima tendrá Chacho con su nuevo grupo de futbolistas hasta su debut frente a Huracán, el jueves 12, en Parque de los Patricios. I ntervalo en el que Coudet buscará lograr una sinergia y un estilo que se vaya aproximando a lo que pretende para que el equipo recupere su tonicidad.
Coudet señaló que pretende “convencer de una idea y una forma” al grupo, y que sólo el “tiempo y trabajo” servirán para que River logre reponerse.
“Tengo un gran plantel y las cosas van a salir bien. Necesitan recuperar niveles. Sé lo que conlleva estar en River. Creo en una recuperación”, lanzó además de reconocer que “en los primeros seis meses acá no le pude pegar a la pelota”, dando un indicio de lo difícil que es rendir en Núñez.
Incluso empatizó con el momento de cada uno al insistir en que “hay que abrazar a la persona” más allá del futbolista. Tanto es así que habrá charlas con cada futbolista en el transcurso de esta semana para contribuir con esa levantada, con esa inyección de energía, con ese “reset” que también le pidió al hincha para que quede atrás lo ocurrido -y que decantó en la salida de Marcelo Gallardo- para pensar en lo que viene.