En la edición número 66 de Copa Libertadores, Flamengo se impuso a Palmeias (0-1) en una final celebrada en Lima y que ya es historia del fútbol sudamericano. El torneo más importante de clubes de Conmebol comenzó a mediados de marzo con 32 equipos y ha concluido 8 meses después con un único rey.
El cuadro de Río de Janeiro logró la victoria en un tiro de esquina a los 67 minutos, cuando Danilo apareció en el aire con un cabezazo que se fue al palo derecho y venció al portero Carlos Miguel, que no pudo reaccionar por la sorpresiva llegada del jugador de Fla y así se quedó con el título para los cariocas.
En un partido intenso y cargado de fricción, ninguno de los equipos logró imponer su juego en el arranque. La pierna fuerte y las amarillas marcaron el tono desde temprano: Raphael Veiga fue amonestado a los 12 minutos y poco después Giorgian De Arrascaeta también vio la tarjeta por una infracción desmedida.
Con el correr del primer tiempo, Flamengo mostró mejores asociaciones y generó las primeras aproximaciones. Bruno Henrique tuvo una ocasión clara a los 15 minutos, seguida de otro intento de Samuel Lino. Palmeiras respondió a los 20 minutos con un cabezazo de Vitor Roque que terminó en el techo del arco defendido por Agustín Rossi.
Sin embargo, el clima comenzó a tensionarse con una serie de faltas cruzadas, incluida una dura patada de Erick Pulgar a Bruno Fuchs, que solo derivó en amonestación. El partido perdió fluidez y se transformó en un ida y vuelta de infracciones que dejó el 0-0 al descanso.
En el complemento, Flamengo recuperó su mejor versión, presionando alto y manejando la pelota ante un Palmeiras que no logró acomodarse. La apertura del marcador llegó por la vía aérea: De Arrascaeta ejecutó un córner perfecto y Danilo, imponente en el salto, convirtió el gol decisivo. Desde ese momento, el conjunto de Abel Ferreira empujó más por necesidad que por claridad, intentando acercarse mediante centros y disparos aislados.
La oportunidad más clara del Verdao llegó en el cierre, cuando Vitor Roque recibió dentro del área chica, pero su remate se fue por encima del travesaño. Flamengo también pudo ampliar la ventaja, aunque priorizó cuidar el resultado. Finalmente, el Mengao celebró su cuarta Copa Libertadores, justificando el triunfo con mayor solidez y decisión en los momentos clave.
