En una sesión marcada por los cruces, el oficialismo consiguió el número necesario para aprobar la iniciativa en general, con 46 afirmativos, 25 negativos y una abstención. En la votación particular también avanzaron con todos los capítulos, incluidos los que contemplan enormes recortes en salud y educación.
Fue por 46 afirmativos, 25 negativos y una abstención. Además de los senadores del oficialismo, acompañaron la iniciativa los bloques de la Unión Cívica Radical, PRO, un puñado de peronistas referenciados en el bloque Convicción Federal y senadores con terminales en gobernadores o juegan libres en la Cámara alta.
Tras frenéticas negociaciones de las que participaron senadores, funcionarios y gobernadores, La Libertad Avanza logró evitar la caída del Capítulo II, donde se eliminaban pisos de inversión en educación y en Ciencia y Tecnología, y se condicionaba el envío de fondos a universidades nacionales. Ese capítulo finalmente recibió 42 votos afirmativos, 28 negativos y dos abstenciones, de Vigo y la neuquina Julieta Corroza.
El Capítulo II, que elimina o condiciona fondos para las áreas de educación, ciencia y técnica, y defensa. Además del kirchnerismo, lo votaron en contra tres radicales: el bonaerense Maximiliano Abad, el catamarqueño Flavio Fama y el pampeano Daniel Kroneberger.
Uno de los artículos controvertidos de ese capítulo es el 30, que elimina pisos de inversión en relación al PBI para educación y para Ciencia y Tecnología. El mismo artículo suprime el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional, y desmantela el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF).
Royon acompaño
Desde Salta, la senadora Flavia Royón, alineada con el gobernador Gustavo Sáenz, acompañó el proyecto, pero expresó reparos. “Acompaño este presupuesto por responsabilidad institucional, pero no es un cheque en blanco”, afirmó, al cuestionar los capítulos vinculados a educación y señalar que la derogación de normas implica “institucionalizar las faltas”.