Después de dos años jugando en Europa y sin poder hacer pie en sus dos primeros destinos, Valentín Barco por fin encontró lugar y su mejor nivel en Racing de Estrasburgo, desde donde pudo volver a ser considerado para la Selección. Y en la previa del Mundial, su llegada a Argentina para los amistosos lo hicieron analizar su presente… aunque en su caso la referencia a su pasado en Boca fue ineludible.
“Muy contento de estar otra vez, y con ansias para poder ayudar. También con mi presente, estoy jugando que era lo que buscaba y lo más importante. ¿El Mundial? Vivo el presente y trato de demostrar en cada partido con mi club que es lo más importante y lo que te lleva a estar acá. Siempre con confianza y tratando de disfrutar cada partido”, analizó el Colo en su arribo al aeropuerto de Ezeiza.
Sobre su polifuncionalidad, el hoy volante consideró sentirse “cómodo en cualquier lado, con tal de jugar”, al tiempo que opinó también sobre lo que significa jugar contra rivales como Mauritania y Zambia en los dos cruces que tendrá la Selección: “cualquier rival sirve para prepararse, es una selección al fin y al cabo, todas tienen su jerarquía y sus buenos jugadores. Y vamos a afrontarlo de la mejor manera”.
“Muy contento de volver a la Bombonera. Ansioso por volver a jugar ahí, que es mi casa”, tiró el Colo, con el mismo discurso que desde hace meses repite cada vez que le toca hablar del club que lo vio surgir y del cual se fue pagando la cláusula de rescisión de 10 millones de dólares a comienzos del 2024. Palabras que lo siguen identificando, a la distancia, con la camiseta y los hinchas de Boca.