Una sentencia que impacta la vida cultural salteña se confirmó este miércoles: Marina Jiménez, histórica fundadora y directora del Ballet Salta, fue condenada a 10 años de prisión por el abuso sexual de su nieto, hoy mayor de edad. El fallo, que cierra una de las causas más sensibles de los últimos años, reveló un drama familiar que permaneció oculto durante demasiado tiempo.
La denuncia fue impulsada por el propio hijo de la acusada y padre de la víctima, Aníbal Jiménez, quien acompañó todo el proceso judicial. Al conocerse el veredicto, expresó: “Se hizo justicia”, reafirmando que el fallo representa un alivio después de años de silencio, dolor y tensiones familiares.
El expediente se inició a partir del testimonio del joven, quien se animó a relatar los abusos sufridos durante su infancia. Ese punto marcó un quiebre irreparable dentro de la familia. “De la forma en que lloraba, yo le creí”, dijo su padre al recordar el momento en que su hijo decidió hablar. Tras ello, enfrentó a su madre con una frase que selló la ruptura definitiva: “Yo ya sé todo”.
Las pericias, testimonios y audiencias posteriores terminaron de construir el marco probatorio que derivó en la condena. La defensa de Jiménez ya anticipó que presentará un recurso de apelación.
FUENTE: MEDIOS SALTEÑOS